Transversalización de la perspectiva de género en la enseñanza de la Economía Política
PAPIME 306024
Economía feminista

¿Qué busca la Economía Feminista?
"La economía en tanto que discurso teórico mayoritariamente elaborado por hombres presenta sesgos androcéntricos en el contexto de descubrimiento así como en el de justificación. Un sesgo androcéntrico clave es la restricción del ámbito de estudio a los mercados, que han sido situados en el centro del discurso económico mediante la construcción de una estructura dicotómica que identifica economía con mercados y trabajo con trabajo remunerado. Estos pares tienen importantes implicaciones de género, ya que los mercados se utilizan como el término normativo y normalizado que refleja la masculinidad a la vez que las mujeres y lo femenino son invisibilizados como lo no-económico. Descentrar a los mercados es un objetivo clave de la economía feminista y puede leerse como un proceso de deconstrucción mediante el cual se recupera a los otros femeninos, a la vez que implica un debate sobre cuál es la frontera de producción que demarca el límite del contenido propio de la economía" (Pérez Amaia, 2004. p.88).
En la mayoría de los llamados "países desarrollados", donde el movimiento feminista toma mayor relevancia en temas económicos, se han enfocado en empoderar a las mujeres dentro del sistema capitalista existente. De acuerdo con Matthaei, Julie: “Esto ha implicado la conceptualización y documentación de la discriminación sexual, y la defensa de derechos y oportunidades igualitarias para las mujeres. Esto ha significado analizar las labores de cuidado no remuneradas y el trabajo informal, incluido su rol clave en la economía, y abogar por permisos, pagos de maternidad y otras formas de apoyo para ello, así como su inclusión en el diseño de políticas macroeconómicas. Ha implicado analizar los conflictos entre trabajos remunerados, en especial los tradicionalmente masculinos, y las labores de cuidado no remuneradas en el hogar; la erosión de las labores de cuidado no remuneradas a medida que las mujeres entran en la fuerza laboral remunerada; y la defensa de políticas laborales/familiares para compensar la desventaja sistemática de quienes se ocupan de labores de cuidado no remuneradas» (Matthaei, 2010. p.66).
Otro aspecto que toma relevancia entre las economistas feministas es el de interseccionalidad, es decir, entender e incorporar las diferencias en la experiencia de las mujeres en cuanto a opresión de género por causas raciales-étnicas, de clase, sexualidad, discapacidad, y otros procesos jerárquicos; buscando implementar políticas que mejoren la calidad de vida de todas las mujeres.
Evolución
De acuerdo a Carrasco Cristina (2017), los primeros debates pretendían darle reconocimiento al trabajo domestico como trabajo, lo cual tenía serias implicaciones políticas, poniendo en cuestión las teorías marxianas. Matthaei (2010), menciona que en la década de los 70’s, las Marxistas-feministas miraban hacia un derrocamiento de los sistemas capitalistas y patriarcales, trayendo una nueva era de una especie de socialismo feminista, sin embargo, el movimiento se dividió en muchas formas diferentes de feminismo y esta revolución nunca llegó.
A pesar de ello, nuevas formas solidarias de ser económico y hacer vida económica se han ido desarrollando y a su vez se han ido alimentando por los movimientos de finales del siglo XX, como los movimientos LGBTIQ+, anti-racista, indígena, ecológico, obrero, campesino, etc., movimientos que mantienen vigencia y en los cuales la mujer ha formado parte activamente tomando papeles claves. “En el paso del milenio, estos movimientos comenzaron a unirse en un movimiento de movimientos: contra el sistema económico global (OMC, Banco Mundial, FMI), primero en Seattle en 1999 y, desde entonces, a lo largo y ancho del mundo; y, desde 2001, en el movimiento del Foro Social, bajo la consigna “Otro mundo es posible”. […] El movimiento del Foro Social, están jugando papeles fundamentales en el proceso de unificación de los varios movimientos de base, y en la identificación y construcción de modos económicos feministas y libertarios hacia el futuro» (Fisher y Ponniah; Allard, Davidson, y Matthaei 2008; Cavanagh y Mander 2004).
Este crecimiento de practicas solidarias entre el movimiento feminista y otras luchas sociales es el contexto económico mundial dentro del cual diversos valores, prácticas e instituciones económicas han empezado a ser reconocidas como formadores de la base de un nuevo sistema económico, la “economía solidaria”, que está creciendo a lo largo y ancho y empieza a transformar los valores, prácticas e instituciones capitalistas.
Sostenibilidad de la vida
Angejo Astrid (2021), en Economía Política Feminista expone la sostenibilidad de la vida en tres diferentes sectores que en conjunto hacen funcionar el sistema económico capitalista, en donde integra redes muchas veces ignoradas en la teoría económica.

Referencias:
- Agenjo, Astrid (2021) "El enfoque sistémico de la sostenibilidad de la vida". Economía política feminista: sostenibilidad de la vida y economía mundial, Catarata, Madrid, pp. 109-146. https://libgen.is/book/index.php?md5=32ECF183105928F72F317A4E942F73BC
- Carrasco, Cristina (2017). “La economía feminista. Un recorrido a través del concepto de reproducción». Ekonomiaz N.º 91, 1.º semestre, 2017, pp. 1-26. Versión Digital. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/6038693.pdf
- Matthaei, Julie (2010). “Más allá del hombre económico: Crisis Económica, Economía Feminista, y la Economía Solidaria». Cayapa. Revista Venezolana de Economía Social, vol. 10, núm. 19, pp. 65-80. Universidad de los Andes. Mérida, Venezuela. https://www.redalyc.org/pdf/622/62215836006.pdf
- Pérez Orozco, Amaia (2004), “Estrategias feministas de deconstrucción del objetivo de estudio de la economía” en Foro Interno, núm. 4, pp. 87-117. Versión Digital. https://www.flacsoandes.edu.ec/sites/default/files/agora/files/1269018477.amaia_perez_orozco_estrategias_feministas_de_deconstruccion_del_objeto_de_estudio_de_la_economia.pdf